
Pedaleamos al ritmo de los niños, en un ambiente tranquilo, lejos del tráfico.

Josselin, Malestroit, Saint-Congard, La Gacilly: cada parada tiene su propia personalidad.

Esclusas, reflejos en el agua, senderos sombreados: el paisaje cambia sin que se note.

Tres días son suficientes para desconectar, dormir en otro sitio y crear recuerdos inolvidables.









