Follaje multicolor, brumas matutinas, luz suave y senderos tranquilos: el otoño y el invierno revelan otra faceta de Brocéliande.
Este periodo también es importante para la vida y la gestión del macizo. La caza, la recogida de leña, el mantenimiento de las parcelas y la conservación de los entornos naturales deben convivir en armonía con las actividades al aire libre y el descubrimiento del macizo por parte de los senderistas, las familias y todos los visitantes.
Del 15 de septiembre al 31 de marzo, las condiciones de acceso al macizo cambian.
El bosque sigue siendo accesible en varios lugares y rutas. No obstante, algunos circuitos que se ofrecen en verano están cerrados, modificados o sustituidos por una variante.
En esta página encontrarás información útil para elegir tu paseo y disfrutar tranquilamente de Brocéliande en otoño e invierno.






























